lunes, 28 de septiembre de 2009

Nuestro terror.

Tener terror
es como estar en un túnel oscuro
donde se encuentra uno solo
sin compañía de otros .

Es como ver al diablo jugando con la muerte
mirándose cara a cara sonriendo de maldad.
Ese juego sin fin, ese juego sin retorno
mensajero del destino inevitable de los hombres.

Entre las sombras del mundo se esconde
un abismo de negrura y soledad
las manos tiemblan incesantes
se estremece el cuerpo de manera abismal.

Las estrellas brillan opacas en la noche siniestra
parece no haber salvación alguna
de la angustia implícita que exprime el alma
cuando el terror se funde entre nosotros.

Porque es impreciso definir la sensación
de las manos del terror acariciando tu cuello
dispuesto a llevarte a punto crítico.
Donde ni el canto de un ángel pueda alguna vez rescatarte.

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